Análisis y opinión
Por Marcos Sebastián Zapata ( @marcoszapataOK) - ARGENTINA - La sociedad se encuentra dividida en un encollo difícil de solucionar. Desde el retorno de la Democracia en el año 1983, no se observó una división tan marcada en un mismo país. Parece ser que ahora todo es blanco o negro, sin grises. Si un ciudadano critica al oficialismo kirchnerista, se lo tilda de "cipayo", "golpista" y "vende patria". La Jefa de Estado, Cristina Fernández, lejos de bajar niveles de confrontación, dijo a través de la Cadena Nacional que "hay que tenerle miedo a Dios y a mí, un poquito".
La pelea con los gobernadores que opinan con disidencias al proyecto Nacional y Popular, tiene sus consecuencias. Las padeció Daniel Scioli, quién sufrió en carne propia el traspaso de los fondos, destinados al pago -atrasado y de hasta tres partes- de los aguinaldos de los trabajadores estatales porque el Gobierno Nacional no se lo quería brindar.
Actualmente lo sufre Juan Manuel de la Sota, gobernador de Córdoba quién después de meses de reclamarle al gobierno nacional que le pague a los ciudadanos cordobeses parte de la coparticipación destinada al financiamiento de la ANSeS y sin obtener respuestas por parte de Fernández, se vió obligado a recurrir a la Corte Suprema de Justicia.
Por Marcos Sebastián Zapata ( @marcoszapataOK) - ARGENTINA - La sociedad se encuentra dividida en un encollo difícil de solucionar. Desde el retorno de la Democracia en el año 1983, no se observó una división tan marcada en un mismo país. Parece ser que ahora todo es blanco o negro, sin grises. Si un ciudadano critica al oficialismo kirchnerista, se lo tilda de "cipayo", "golpista" y "vende patria". La Jefa de Estado, Cristina Fernández, lejos de bajar niveles de confrontación, dijo a través de la Cadena Nacional que "hay que tenerle miedo a Dios y a mí, un poquito".
La pelea con los gobernadores que opinan con disidencias al proyecto Nacional y Popular, tiene sus consecuencias. Las padeció Daniel Scioli, quién sufrió en carne propia el traspaso de los fondos, destinados al pago -atrasado y de hasta tres partes- de los aguinaldos de los trabajadores estatales porque el Gobierno Nacional no se lo quería brindar.
Actualmente lo sufre Juan Manuel de la Sota, gobernador de Córdoba quién después de meses de reclamarle al gobierno nacional que le pague a los ciudadanos cordobeses parte de la coparticipación destinada al financiamiento de la ANSeS y sin obtener respuestas por parte de Fernández, se vió obligado a recurrir a la Corte Suprema de Justicia.
